¿Cuáles son las enfermedades y plagas de la higuera?

Enfermedades y plagas de las higueras y sus frutos

Higos madurando

Higos madurando

¿Cuáles son las enfermedades y plagas de la higuera y su fruto y sus consecuencias?

Este es un post, que a las personas que amamos el campo y en especial las higueras y sus frutos, nunca nos gusta escribir.

He de decir que muchas de estas plagas y enfermedades se acrecientan por la falta de prevención en las plantas y siempre se tiene la mala costumbre de esperar a que aparezcan estas plagas y enfermedades para tomar cartas en el asunto.

Hay que tomar al pie de la letra el refrán “más vale prevenir que curar”, ya que nos ahorraremos más de un disgusto.

Por el aspecto de la higuera, siempre se piensa que es una planta aguerrida que nace y crece en cualquier lugar y con las condiciones más desfavorables.

Es así. Es una planta que crece muchísimo, con fuertes y grandes ramas que salen de un gran tronco y por supuesto con grandes, fuertes y ramificadas raíces.

Puede crecer en un ambiente bastante seco y tiene una gran capacidad para su adaptación y resistencia a cualquier tipo de clima.

 

Hay que tomar al pie de la letra el refrán “más vale prevenir que curar”, ya que nos ahorraremos más de un disgusto.

La importancia nutricional y parásitos

Muy a nuestro pesar y después de decir todo esto, en la higuera pueden proliferar cualquier tipo de parásito, deficiencia o exceso nutricional u otros aspectos que iremos desarrollando en este artículo, para provocar plagas y enfermedades.

Si no evitamos las plagas y enfermedades en su momento, podemos sufrir un gran daño económico. Podemos, desde ver mermada nuestra producción de higos hasta perder toda una cosecha y en casos más excepcionales, que nuestras plantas se mueran.

Se hace mención, que en relación a las plagas, las mismas son producidas por parásitos coleópteros, dípteros, hemípteros, lepidópteros, tisanopteros.

Las enfermedades son producidas por bacterias, hongos, nematodos patógenos y virus.

A continuación, iremos viendo algunas de las enfermedades y plagas que pueden sufrir las higueras en cualquier época del año.

PLAGA INCONTROLABLE DE AVES

Las aves son grandes plagas de nuestros frutos, ya que afectan a la cantidad y calidad de nuestras cosechas de higos.

Son plagas que las consideramos de las más peligrosas y de las más difíciles de solucionar, ya que no existen medios que verdaderamente sean efectivos y se puedan utilizar para ahuyentar.

Además, esto citado anteriormente, se acentúa en nuestra plantación de higueras situada en la comarca de La Alpujarra (Andalucía); ya que disponemos de unos veranos muy duros, con poco alimento para estas aves en el campo y optan por alimentarse de nuestros queridos higos.

Aves como el gorrión, tordo, etc. son los principales enemigos de nuestros higos. Además son los primeros que los empiezan una vez están maduros para comer.

 

Las aves son grandes plagas de nuestros frutos, ya que afectan a la cantidad y calidad de nuestras cosechas de higos.

Enfermedades de la higuera:

– Virus del mosaico.

Es una enfermedad vírica transmitida por la picadura de un insecto llamado Aceria ficus y que está totalmente implantado en toda la zona mediterránea.

Virus del mosaico

Virus del mosaico

Esta enfermedad, además de por la picadura de este insecto, también se extiende por la realización de injertos de árboles contagiados sobre plantas sanas.

Puede darse afectada toda la planta o parte de ella. Dependiendo de la propagación o germinación del virus.

Los síntomas del virus del mosaico son más representativos en las hojas de la higuera y algunas veces en los propios higos de la misma. Las hojas pueden observarse deformadas sin un patrón claro y con manchas más claras y más oscuras. Las partes más claras pueden llegar a ser casi casi de color amarillo.

Algunas hojas puede presentar atrofia de una de sus partes y quedarse con un color más claro y de menor tamaño.

Cuando la higuera presenta una infección más severa, su crecimiento se ve disminuido y deformado. Esto provoca una menor producción de higos.

El estrés en la higuera, ya sea por exceso o defecto de agua, podas severas, déficit de nutrientes, etc., puede acentuar la aparición de los síntomas de este virus.

En esta zona mediterránea, a día de hoy, no hay forma de erradicar el virus del mosaico, ya que el 100% de las plantas en algún momento de su vida serán infectadas.

Tenemos que convivir con ello e intentar minimizar sus síntomas.

– Negrilla de la higuera.

Negrilla de la higuera

Negrilla de la higuera

Se suele dar en las zonas excesivamente húmedas y es una de las enfermedades más comunes. Como su nombre indica, un polvo negro cubre las hojas de la higuera y provoca en la planta que sus funciones no se realicen correctamente.

– Podredumbre radicular.

Las hojas se ponen amarillas, se marchitan y cuando la podredumbre radicular es grave o están en un estado avanzado, las hojas se vuelve marrones y posteriormente se caen. La higuera muere por la pudrición de las raíces.

Las raíces por su enfermedad, dejan de tomar alimento y se marchita como cuando le falta el agua. Al poco tiempo la planta muere. En ocasiones observamos la planta marchita y pensando que es por falta de riego la regamos más de lo habitual y lo que estamos haciendo es potencial más la enfermedad.

En esta enfermedad lo importante es prevenirla. Una vez se dé es muy dificil de combatir.

Hay que evitar los riegos excesivos y las saturación prolongada de agua estancada en la base de la planta.

Evitar también acumular en el mismo tronco de la higuera nutrientes como abonos, estiércol u otra sustancias.

Intentar repartir todas estas sustancias en la mayor superficie posible para evitar la pudrición de las raíces más próximas a la superficie.

– Quemaduras por el sol.

En verano, una de las enfermedades más frecuentes en la higuera es las quemaduras que sufre en sus ramas.

Los días más calurosos del verano, las plantas sufren perdidas de hojas que dejan las ramas desprovistas de sombra y estas se deshidratan y se cuartean.

En invierno, en la época de la tala, hay que preveer esta circunstancia y no dejar el árbol desprovisto de ramas en su centro para evitar estas quemaduras.

Existe algún remedio casero utilizado por los agricultores más sabios, que se trata de blanquear esas ramas y tronco expuestos al sol con lechada de cal.

– Tratamientos fitosanitarios no recomendados.

Es fácil equivocarse, y en esto de la agricultura más.

Nunca se sabe todo y siempre vamos aprendiendo cosas nuevas. Normalmente se aprende de los errores.

Nunca se deben de utilizar dosis mayores de fitosanitarios a los que indica el fabricante en la etiqueta del producto. Eso está claro.

Además los agricultores que tenemos higueras nos sentimos abandonados por estos fabricantes de fitosanitarios, ya que muy pocos de ellos están indicados en sus etiquetas para la higuera.

No utilizar insecticida con materia activa dimetoato en higueras ya con hojas.

Aunque se utilice la mínima dosis, quema las hojas y se caen con el consiguiente daño que se le produce a la planta.

Esto produce merma de cantidad y calidad en la cosecha de higos.

Plagas de la higuera:

– Cochinilla o caparreta de la higuera.

Para mí de las peores y habituales plagas, sobretodo al inicio de la misma.

Una vez se controla no hay problemas en las higueras. Raro es la finca de higueras que en algunas de ellas no aparezcan en algún momento.

Es un insecto hemíptero llamado Ceroplastes Rusci y conocido coloquialmente por los agricultores como “cochinilla”.

El insecto adulto se suele colocar en las ramas, hojas e higos y su forma es hemisférica de color gris violáceo.

Crea bastante cantidad de un líquido meloso que ayuda a instalarse en la planta diferentes tipos de hongos y otros insectos como avispas y hormigas.

Una plaga muy avanzada de cochinilla debilita la higuera ya que la ataca y la succiona, cubriéndola de una costra que impide su desarrollo.

Cochinilla de la higuera

Cochinilla de la higuera

Convierte el árbol con un aspecto poco saludable y viejo.

En invierno el insecto hiberna en los huecos y grietas de la madera de la planta.

Una vez llega la primavera reanuda su actividad, se hace adulto y a mediados de esta estación pone los huevos y nacen las larvas.

Las hembras ponen muchísimos huevos y las crías se colocan en las ramas y las hojas.

Normalmente producen dos generaciones al año y los adultos aparecen en la segunda generación a finales de julio.

Esta plaga se puede controlar con tratamientos de invierno o en plena vegetación, siempre que hayan nacido más del 90% de las crías.

En invierno se trata con polisulfuro de calcio y en vegetación con fosmet.

– Orugas de las hojas.

Es producido por la Simaethis Pariana. O también polilla de las hojas. Es un lepidopetro. Afecta a la higuera y también a muchos otros frutales.

Las orugas se comen la epidermis de las hojas. Estas pierden el epidermis tras el ataque y solamente se queda visible la parte formada por los nervios.

– Mosca del higo.

Solamente afecta a las higueras y ataca a sus higos. Se trata de Lonchaea Aristella, mosca negra de la higuera.

La mosca Lonchaea se puede observar en la agricultura porque pica los higos muy pronto, al inicio cuando están verdes.

El higo se observa como está picado, y como el mismo sin estar maduro cambia de color a morado y se cae al suelo.

Para su control se realiza un tipo de trampa compuesto de sulfato de amonio al 2% disuelto en agua.

Dichas trampas se pueden colocar al inicio cuando empiezan a engordar los primeros higos antes de su maduración.

– Barrenillo de la higueras.

Su nombre es Hipoborus Ficus y es un coleóptero.

Es exclusivo de la higuera y es muy común en la misma. Se le llama barrenillo porque por su forma de actuar parece una pequeña barrena.

Se aloja en higueras débiles o enfermas. Producen excavaciones en las ramas, que son apreciadas a partir de primavera.

Estos agujeros en las ramas hacen que la planta termine secándose, provocando su muerte.

Para su control se recomienda cortar las ramas afectadas y quemarlas.

Además se pueden adoptar otras medidas orientadas a fortalecer la planta y ha que esté en un estado saludable para que la plaga no llegue a desarrollarse.

– Agusanado de los higos.

Es provocado por la Cerastitis Capitata, la otra mosca que ataca a nuestros higos.

En invierno suele hibernar cerca de la higuera, normalmente en el suelo.

En primavera, cuando empiezan a subir las temperaturas, esta se transforma en adulto y se desarrolla.

Suele picar el higo a mediados de verano. El higo llega a madurar, pero está por dentro lleno de larvas que se están alimentando del higo maduro.

Para su control también se pueden colocar trampas con atrayentes en este caso.

Se suelen colocar con trimetilamina, putrescina, etc. Dichas trampas se ponen sobre finales del mes de julio.

Conclusiones a este artículo

Como resumen final y por experiencia propia, puedo indicar que nosotros realizamos un par de tratamientos preventivos contra plagas en la higuera en la época de invierno.

Dicha época es la mejor para realizar estás tareas y prevenir a las plantas de plagas para todo el año.

Los tratamientos los hacemos con una base de sulfato de cobre >70%, fungicida para nosotros fundamental para la prevención de ataques a nuestras higueras.

Además realizamos otros tratamientos en fechas más próximas a la campaña de los higos con un repelente ecológico, Karrola 41.

Así evitamos tener que utilizar los fitosanitarios químicos, siendo más beneficioso para nuestra salud.

También hemos comprobado que si en el terreno permitimos que crezca hierba y esta se haga grande, esta circunstancia suele provocar o facilitar la aparición de plagas en nuestros árboles.

Si época tras época, año tras año tenemos controlado y prevenimos posibles enfermedades y plagas, nuestra plantación de higueras no se verá afectada y el rendimiento económico será mayor.

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